Shasha

A Shasha le empezó a doler la cabeza de un modo que no recordaba, tras sus ojos un latido incesante apedreaba su cerebro. En el momento justo en que pudo ver el cielo partirse en dos oyó por fin el verdadero sonido que llevaba ya rato intuyendo su cabeza, en su subconsciente. Eran rocas en llamas, chocando entre ellas y produciendo con la fricción un sonido atronador sólo comparado a cuando toneladas de TNT derriban esos grandes edificios y casinos de Las Vegas. Más de cincuenta personas permanecían detenidas en las afueras de la cantina. Los coches frenaron y sus ocupantes bajaron, sin miedo a ser atropellados en medio de la carretera. Los animales del bosque huían y grandes manadas de pájaros iniciaron su vuelo en las alturas.

Por fin apareció el fuego. A una altura kilométrica. Aquel lejano ardor era cada vez más grande. La grieta del cielo aumentó su tamaño dando paso a una enorme bola ígnea que se acercaba hacia la zona. Un aire espantoso hizo tambalear todos los árboles cercanos y a todas las personas presentes, incluida Shasha, quien apoyando la espalda contra el viejo Mercedes sintió un calor que no había sentido nunca en su vida. La piel le empezó a quemar, notó como su vello facial se retorcía. Gritó con todas sus fuerzas, pero su voz se ahogó ante el ensordecedor sonido de lo que se aproximaba hacia ese paisaje nevado.

Entonces apareció. Una gigantesca explosión dejó a Shasha temporalmente ciega, una cortina amarillenta se interpuso entre ella y el resto del mundo. No parpadeó, se negaba a parpadear. No quería hacerlo. Un mísero instante después se pudo escuchar por fin el grito que aquella bola de fuego que llevaba rato queriendo expresar. Ese sonido venía de otro mundo. Rocas inmundas chocando entre ellas. Los oídos de los que miraban al cielo estallaron dejando pequeños trocitos de cartílago en su interior. A Shasha le punzaba la cabeza. Le ardía la poca ropa que tenía puesta en ese momento y su cerebro le dio la orden de desnudarse. Antes de que sus brazos recibieran el aviso de quitarse la chaqueta, una invisible ola de calor la quemó, esta vez literalmente, la ropa y la piel. Ésta quedó ennegrecida y resquebrajada, con trozos de tela pegados a la multitud de erupciones sanguinolentas que habían aparecido de la nada en su piel. Su cuero cabelludo desapareció. Sus párpados y sus ojos, al igual que otros fluidos de su cuerpo, se corrompieron y se cuajaron. Una milésima de segundo más tarde su cuerpo fue sacudido por un puñetazo de viento que la levantó decenas de metros. Andrei, su compañero, el Mercedes y el resto de construcciones del lugar siguieron el ejemplo de Shasha. La tierra temblaba de miedo produciendo sonidos más propios de una guerra. Cañones y artillería pesada resonaron en la vasta zona.

El cuerpo inconsciente de Shasha seguía volando mientras su piel se separaba de los huesos, y éstos a su vez se agujereaban y se partían. La piel ya había dado paso a la carne viva. Sus músculos ennegrecidos recordaban a los de un pollo calentado al horno. El cuerpo se abrió en varios puntos. La cabeza seguía unida a su cuerpo únicamente por la espina dorsal, los muñones que antes eran manos saludaban al cielo. El trozo de carne antes con vida se secó de tal forma que el propio aire viciado lo hizo desintegrarse. Un polvillo gris empezó a desprenderse desde los restos de Shasha hasta que éstos desaparecieron totalmente sin dejar rastro alguno.

El cielo era amarillento. Y una antinatural neblina gris cubrió parte del paisaje. Niebla formada por polvo, tierra, restos de hojas y una multitud infinita de partículas. Vello, sangre y carne que hacía escasos segundos se entrelazaban entre ellas y latían de vida formando parte del ser más perfecto que había pisado la tierra se enmascaraban de forma involuntaria con otros restos orgánicos.

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Acerca de cronicaszombi

De Gandía, valenciano. Intentando esto de ser periodista en la Universidad.
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3 respuestas a Shasha

  1. PHILLIPS dijo:

    Que buenh relato.

    Muy imaginativo.

    DEVERAS, CHEQUEN ESTA NOVELA DE UN ESCRITOR AMATEUR.

    http://apocalipsis-azteca.blogspot.com/

  2. william dijo:

    Me gusto mucho el relato. yo tambien tengo un par de escritos sobre zombies.

  3. cronicaszombi dijo:

    Gracias. También me parece interesate el tuyo. Y William, intenta publicarlos online, así todos los leemos. Saludos.

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