No es otra que el cuento que inspiró la película Hellraiser, dirigida por el mismo escritor de la novela, el gran Clive Barker. Eso si, os aseguro que no pondré esa tan trillada frase que parece que copian y pegan todas las personas en internet; la que de boca de Stephen King (o estic fent quint como dirían en mi pueblo) ensalza a Clive Barker y dice que es el mejor escritor de terror y tal. Parece una gran frase publicitaria, y si, lo es.

Otro día ya hablaremos de este escritor de culto, pero lo que ahora toca es comentar un poco la novela, o cuento corto para algunos (aunque la verdad es que yo la encuadraría mejor en una novela al uso). Y tambié hablaré de Jericho, ese buen juego denostado por muchos y que es un gran trabajo de recreación de la mente de Barker.
Tengo entendido que esta novela no se publicó hasta después del éxito del filme, cosa rara, ya que normalmente el orden es inverso. The Hellbound Heart realiza una acertada fotocopia de los miedos y los deseos sexuales de cierto tipo de personas de nuestro tiempo, a las que la tentación de lo prohibido actúa sobre ellas puediendo cambiar hasta su forma de ser. En unas pocas páginas (170 más o menos de un libro de bolsillo) Barker recrea de forma fascinante una serie de miedos, placeres y prohibiciones tan presentes en nuestra sociedad bajo el prisma de su retorcida mente, donde en este The Hellbound Heart y muchos pasajes de Libros de Sangre llega a niveles poco alcanzables por otro escritor de terror…

La novela en su versión inglesa
Sangre, visceras, gore… se podría describir muy poco profesionalmente la novela con estas palabras y, si bien es cierto que utiliza estos caminos para llegar al público no hay que olvidar que sólo son los adornos que hacen más llevadero el camino para el verdadero fin de la obra: adentrarnos en lo más profundo de la mente humana, explorar sus temores y la búsqueda de placer mediante la provocación de dolor al ajeno. Resumiendo, volver al inicio de los tiempos mediante un reseteo en nuestro cerebreo, vivir en primera persona la mente más primitiva y sus placeres más ocultos, y eso, no tengan la más mínima duda es lo que hace de Clive Barker un autor único.